28 marzo, 2011

Prof. Fazal: historia de derechos y responsabilidades

Organizaciones de consumidores de todo el mundo celebraron recientemente el Día Mundial de los Derechos de los Consumidores el 15 de marzo. El ex presidente de CI, el profesor Anwar Fazal, ofrece a continuación un relato sobre la construcción histórica de estos derechos en el movimiento de consumidores.

El Profesor Fazal abordará el tema del fortalecimiento de los consumidores como orador principal en el próximo Congreso Mundial de CI (Hong Kong, 3-6 de mayo 2011).


Hace unos 3.500 años, los hititas de Anatolia, que está ahora en Turquía, tenían un código de consumo en relación a temas alimentarios. Este código tenía dos principios: "No ENVENENARÁS a tu prójimo con grasa".

"No envenenarás", es decir, los alimentos deben ser seguros y saludables. "No engañarás a tu prójimo con grasa", es decir que no debe haber engaño o confusión.

Estos dos principios tienen validez tanto hoy como entonces.

El movimiento de consumidores es en la actualidad un movimiento mundial que está activo en todos los continentes y en todas las etapas de desarrollo de los países. Es un movimiento que se preocupa no sólo de los precios justos y una mejor calidad de los bienes, sino también de una serie de asuntos de interés público que tiene que ver con el interés de los consumidores, un interés que compartimos todos porque todos somos consumidores. No se trata sólo de elegir sino también sobre necesidades y justicia.

La primera participación de Naciones Unidas en esta temática se dio a través del Sr. M. Ganji, Relator Especial de la Comisión de Derechos Humanos, que acertadamente señaló en su informe de 1975 que "la gente debe saber y hacer valer sus derechos como consumidores, si se quiere obtener el máximo beneficio del proceso de desarrollo".

Más tarde, el movimiento atrajo la atención de las Naciones Unidas a través de una resolución del Consejo Económico y Social aprobado en agosto de 1977, que establecía que “los beneficios del desarrollo dirigidos a elevar el nivel de vida y mejorar la calidad de vida de las personas mejorarían si fueran acompañados por medidas adecuadas para la protección de los consumidores”.

El 9 de abril de 1986, hace 25 años, la Asamblea General de la ONU aprobó por consenso las Directrices para la Protección de los Consumidores mediante la resolución 39/248 de la Asamblea. La Organización Internacional de Uniones de Consumidores (IOCU) (ahora llamada Consumers International), jugó un papel fundamental y este artículo se refiere al marco estratégico que involucró a los derechos y a las responsabilidades.

Enfoque desde los Derechos

La elaboración sistemática de los derechos de los consumidores se inspiró por primera vez en el histórico mensaje del presidente de EEUU, John F. Kennedy, al Congreso de EE.UU. el 15 de marzo de 1962. En ese mensaje, el presidente de EE.UU. definió cuatro derechos básicos de los consumidores: derecho a la seguridad, la elección, la información y a ser escuchados/as.

En 1974, la recién creada Oficina Regional para Asia y el Pacífico de IOCU recibió una pequeña donación de 500 dólares de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para elaborar materiales de educación dirigidos al consumidor.

Como el primer y recién nombrado Director Regional, sentí la necesidad de un enfoque de "derechos" y decidí hacer una serie de carteles sobre los derechos del consumidor como mi bandera en mi trabajo de promoción.

Yo había tomado nota de que alrededor de ese tiempoo, dos otros derechos de los consumidores habían sido aceptados entre los consumidores, sobre todo como resultado del trabajo en Europa: los derechos a la educación del consumidor y a la reparación a los consumidores.

Además, con el histórico Congreso Mundial de Consumidores de Estocolmo en 1972, celebrado después de la Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente, la IOCU esta cada vez más interesada en asuntos ecológicos y agregó "el derecho a un medio ambiente sano", como el séptimo derecho.

El octavo derecho, el de "satisfacer las necesidades básicas de los consumidores” fue enunciado en uno de mis primeros discursos importantes como presidente electo de la IOCU el 2 de enero de 1979 en la apertura del pionero primer taller internacional sobre Educación del Consumidor a través de Radio, celebrado en el Instituto de Asia y el Pacífico de Radiodifusión (AIBD) y financiado por el gobierno de Nueva Zelanda a través de los esfuerzos del Instituto de Consumidores de Nueva Zelanda.

La idea detrás de este derecho vino a mí desde el enfoque de "necesidades básicas" que por entonces estaba promoviendo la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La primera vez que los ocho derechos fueron aceptados por completo en su conjunto en una reunión internacional de la IOCU fue en un seminario sobre protección de los consumidores de la ASEAN, celebrado en la ciudad de Quezon (Filipinas) desde el 1 al 4 octubre de 1980 donde fueron adoptados la Declaración sobre Protección de los Consumidores de la ASEAN y un Programa de Acción.

En 1982, como Presidente de la IOCU, sentí que el enfoque de "derechos" requería un mayor esfuerzo de movilización popular y propuse que el 15 de marzo fuera adoptado como el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, lo que ahora es una celebración global anual. A partir de entonces, estos ocho derechos, que se enumeran y explican a continuación, se han adoptado como la Carta de CI sobre los Derechos del Consumidor:

1. Necesidades Básicas: El derecho a bienes y servicios básicos que garantizan la supervivencia: alimentos, vestuario, vivienda, salud, educación y saneamiento.

2. Seguridad: El derecho a ser protegido contra la comercialización de bienes o la prestación de servicios que son peligrosos para la salud y la vida.

3. Información: El derecho a ser protegido contra la publicidad o etiquetado engañoso o deshonesto. Y el derecho a recibir los datos y la información necesaria para tomar una decisión informada.

4. Elección: El derecho a elegir los productos y servicios a precios competitivos con la garantía de calidad satisfactoria.

5. Representación: El derecho a expresar los intereses de los consumidores en la elaboración y ejecución de la política gubernamental. 6. Reparación: El derecho a ser indemnizado por falsa declaración, por bienes de mala calidad o servicios insatisfactorios.

7. Educación del consumidor: El derecho a adquirir los conocimientos y habilidades necesarias para ser un consumidor informado.

8. Ambiente saludable: El derecho a vivir y trabajar en un entorno que no sea ni amenazador ni peligroso y que permita llevar una vida de dignidad y bienestar.


Enfoque desde las Responsabilidades

Nuestra experiencia es que no podemos confiar en que las empresas tomen las medidas adecuadas. Tampoco podemos descansar por completo en los gobiernos, que experimentan distintas presiones sobre ellos.

La primera tarea es que los consumidores de forma individual sea fuertes y eficaces, ya que la protección de uno mismo es la máxima protección. Debemos, a través de nuestra propia competencia y vigilancia, adoptar medidas para la protección de los consumidores. No podemos asumir que otros lo harán por nosotros.

Era útil disponer de un marco de referencia para la acción de los consumidores y en este sentido, lancé los siguientes cinco principios (inspirado y sugerido como "cuatro principios cardinales" por el Prof. Heiko Steffens de Berlín en el 9 º Congreso de la IOCU, celebrado en Londres en 1978 ), los cuales ahora proporcionan un marco para una estrategia integral del movimiento de consumidores:


Conciencia crítica: las personas deben avivarse y ser más cuestionadoras acerca de la calidad de bienes y servicios.

Participación o acción: las personas deben ser asertivas y tomar medidas para garantizar que reciban un trato justo.

Responsabilidad social: las personas deben actuar con responsabilidad social, con preocupación y sensibilidad respecto del impacto de sus acciones sobre los demás, en particular, en relación a los grupos desfavorecidos en la comunidad y respecto de las realidades económicas y sociales existentes.

Responsabilidad ecológica: debe haber una mayor sensibilidad y considerar que las decisiones de los consumidores impactan el medio ambiente físico, el cual sólo debe ser desarrollado de una manera que promueva la armonía y la conservación y debemos luchar contra la degradación de este factor, el más crítico en la mejora de la calidad real de vida del presente y el futuro.

Solidaridad: la mejor y más eficaz acción se produce a través de los esfuerzos de cooperación y la formación de grupos de personas que unidas pueden tener la fuerza y ​​la influencia para garantizar que se preste la debida atención a los intereses de los consumidores.

La realización / internalización de los principios antes mencionados, tanto los "derechos" como las "responsabilidades", o lo que podríamos llamar la CARTA DE ACCIÓN DEL CONSUMIDOR no será fácil. Requerirá compromiso, integridad, trabajo duro y vigilancia creativa y constante. Se requerirá también la cooperación sinérgica de los gobiernos, empresas socialmente responsables, mientras que académicos y medios de comunicación como nunca no debemos olvidar que todos somos consumidores!


El profesor Anwar Fazal, es Director de la Escuela Right Livelihood, de la Universiti Sains Malaysia. Fue Presidente de la antigua IOCU, hoy Consumers International, entre 1978-1984. Él es un ganador del Premio Right Livelihood, conocido popularmente como el "Premio Nobel Alternativo".