19 noviembre, 2013

TPP: ¿ahora o nunca?



Los principales  negociadores del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP)  no tendrán mucho de qué alegrarse cuando a partir de hoy se encuentren en la ciudad de Salt Lake City, Utah, Estados Unidos.

Aunque una declaración de apoyo de legisladores mexicanos y canadienses vino a respaldar las negociaciones, lo cierto es que se está lejos de llegar a un acuerdo en Propiedad Intelectual. Y nadie ha aceptado la propuesta sobre  Empresas  Estatales y no hay ningún acuerdo sobre Medio Ambiente hasta ahora.

Y a Estados Unidos sus representantes no lo están apoyando…

Justo el día en que Wikileaks  filtró el capítulo sobre Propiedad Intelectual del TPP, 151 demócratas de la Cámara de Representantes señalaron que se oponen a la vía rápida para que el Ejecutivo lo apruebe.

Esa vía (Fast Track), le daría gran libertad a la Casa Blanca para concretar cualquier acuerdo comercial pues éstos ya no necesitarían pasar por el Senado para su aprobación.

Sólo un día antes de hacerse pública la posición de los demócratas, 22 republicanos de la misma Cámara dijeron que la creación de esa vía rápida equivaldría a "delegar la autoridad constitucional del Congreso sobre el comercio".

Así, la delegación estadounidense llegará debilitada a lo que se ha llamado ‘cumbre decisiva de jefes negociadores’ del TPP (Salt Lake City, 19-24 de noviembre).

El capítulo publicado por WikiLeaks el 13 de noviembre enrareció más la atmósfera de las negociaciones.

Se trata de probablemente el más controvertido capítulo del TPP debido a sus amplios efectos sobre medicamentos, servicios de Internet, acceso a la información, libertades civiles y patentes biológicas. La filtración dio a los consumidores y  público general la mejor oportunidad hasta ahora de familiarizarse con los detalles e implicaciones del TPP.

Todavía estamos revisando el capítulo de 95 páginas, pero llama la atención una de sus secciones más largas (“vigilancia y control”) con serias implicaciones para los derechos de los consumidores, derechos humanos, proveedores de servicio de Internet, y la privacidad en Internet, así como para la innovación, la creación y áreas relacionadas con la biología y la ecología.

Además, y significativamente, el texto publicado incluye las posiciones de negociación y los desacuerdos entre todos los 12 posibles Estados miembro. Esto da una idea clara del rechazo actual a las propuestas planteadas por Estados Unidos (a veces acompañado de Japón, Australia o México), pero en general solitario.

Esta soledad fue destacada notablemente ayer en un artículo publicado en The Washington Post.

“Es importante que se sepa esto”, nos comentó la Directora Internacional de Public Citizen, Melinda St. Louis.  “Es una negociación mala para Estados Unidos, porque los representantes no está apoyando ese acuerdo”.

Es entonces un momento clave para que los países que se resisten a firmar acuerdos contra los consumidores se presenten más firmes que nunca en sus convicciones.

¿Aprovecharán nuestros negociadores la gran oportunidad de defender los derechos de los consumidores, la soberanía de nuestros países y el futuro de Internet?

¿Habrá otro momento mejor que éste, considerando que el TPP es la prioridad número 1 de la Cámara de Comercio de EE.UU. ? 

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