28 marzo, 2014

Telecomunicaciones: servicio caro y malo



Las telecomunicaciones en Brasil proporcionan un servicio caro y malo escribe Maria Inês Dolci, Coordinadora Institucional de la Asociación de Consumidores PROTESTE.

Los problemas podrían superarse si la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) y el Ministerio de Comunicaciones trataran mejor a los consumidores, dice Dolci.

En todo caso la dirigenta rescata como positiva la reciente aprobación del Marco Civil de Internet en Brasil.


Brasil abrió el mercado de la telefonía en 1998. Privatizó también la electricidad, bancos y carreteras. La propuesta era  delegar a las compañías privadas la inversión y la prestación de servicios, economizando miles de millones de reales anualmente para el Estado.

Correspondería al área pública fiscalizar y cobrar el cumplimiento de metas a través de las agencias reguladoras.

Sobre el papel, bien. En la práctica, no.

Por un lado, la oferta de servicios creció. Brasil tiene hoy más de 270 millones de líneas de telefonía móvil, para 200 millones de habitantes. Cerca del 40% de los brasileños tiene algún tipo de acceso a Internet, y el 26,6% se ha suscrito a la televisión de pago (por cable).

Pero el país está en el 73 º lugar en la velocidad media de conexión de banda ancha. Fuertemente gravados, los servicios de telecomunicaciones se encuentran entre los más caros del mundo. Las operadoras lideran el ranking de quejas de los organismos de protección del consumidor.

Para no quedarse sólo en el análisis de las dificultades, obtuvimos una victoria en los últimos días: el Marco Civil de Internet fue aprobado el 25 de marzo en la Cámara de Diputados, después de una larga tramitación.

Hubo una intensa presión política para la supresión de aspectos fundamentales, pero la sociedad organizada consiguió mantener el principio de neutralidad de la red, es decir, que todos los usuarios de Internet sean tratados por igual por las compañías, sin importar a qué tipo de contenido accedan.

Fue una victoria considerable, aunque ahora hay que esperar la votación en el Senado y en caso de aprobación y posterior sanción presidencial, la aplicación de la ley para su posterior evaluación. 

Todo se puede mejorar en el área de telecomunicaciones también, si la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) y el Ministerio de Comunicaciones trataran a los consumidores con más respeto y atención.