06 junio, 2012

Servicios financieros: ampliamos el diálogo hacia trabajadores bancarios


Juan Trímboli, Director de CI para América Latina y el Caribe, escribe sobre las posibilidades de ampliar la incidencia de nuestro trabajo sobre servicios financieros luego de participar en una reunión con un sindicato internacional de trabajadores bancarios.

Por primera vez participamos, en representación de Consumers International, en una reunión del Comité Ejecutivo de UNI América-Finanzas. Se trata del área regional de un sindicato global que agrupa a más de 3 millones de trabajadores bancarios y de seguros. La reunión se realizó en Montevideo y estaban presentes representantes de sindicatos de Uruguay, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Bahamas. 

En esa instancia presentamos los objetivos estratégicos de CI y sus prioridades temáticas, destacando la campaña global de protección al consumidor financiero y las actividades que en el ámbito de los servicios financieros venimos implementando en América Latina y el Caribe.

Este encuentro permitió, en mi opinión, confirmar que existen muchos puntos de confluencia entre las propuestas de los trabajadores bancarios y  del movimiento de consumidores. Hay, al menos, dos ámbitos en los que podemos plantearnos a mediano plazo la coordinación de acciones: la venta responsable de servicios y productos financieros, y la educación financiera.

En Brasil, el Instituto Brasileño de Defensa del Consumidor (Idec) y el Sindicato de trabajadores bancarios de Sao Paulo ya están colaborando en campañas con el objetivo de que la venta de servicios y productos financieros respete, por una parte,  el interés y los derechos de los consumidores y, por otra, que los bancos no  obliguen a sus funcionarios a cumplir  metas abusivas en la venta de estos productos.

El caso de Brasil es un buen ejemplo a seguir, ya que en  el intercambio de opiniones con los dirigentes bancarios pudimos constatar que los problemas señalados se repiten  en la mayoría de los países de la región.  En muchos de ellos las instituciones financieras encabezan el ranking de reclamos de los consumidores, mientras los trabajadores bancarios son sometidos a fuertes presiones para cumplir las metas de ventas, cuyas comisiones, en la mayoría de los casos, alcanzan al 50% o más de sus ingresos mensuales.

La educación financiera puede ser también un ámbito relevante de colaboración. Durante la reunión los representantes de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay presentaron una Guía para un uso adecuado de las herramientas financieras.

En la introducción de este interesante material que está destinado a incidir en la democratización del sistema financiero, se señala que “uno de los aspectos que más importan al movimiento popular es la apropiación y uso democrático de las herramientas disponibles en la sociedad de hoy.  En ese caso el acceso a las herramientas financieras sigue siendo, aún hoy, terreno de entendidos, asunto accesible  sólo para unos pocos….. Pero el mundo financiero no tiene porqué ser exclusivo para especialistas o para quienes tienen mucho dinero. Saber cómo manejarse en este mundo no es tan misterioso y, además, por tratarse de herramientas que tienen que ver con el manejo del dinero, todas las personas deberían tener acceso a ellas…”

Estas ideas, que compartimos en su totalidad, nos permiten avanzar en un camino común tanto en Uruguay como en otros países del continente. También para  el Comité Ejecutivo de UNI Finanzas esta es una posibilidad interesante y por ello señalaron que “entienden muy conveniente mantener un intercambio de información con CI, por encontrar vinculada su propuesta con las iniciativas de educación financiera que manejan varios de sus sindicatos afiliados”.

Pienso que en el futuro nuestra colaboración puede ampliarse más allá de los temas señalados. En Chile, la Confederación de Sindicatos Bancarios presta especial atención al endeudamiento de los hogares chilenos. Sus dirigentes recordaron que de acuerdo a una encuesta del Fondo de Solidaridad e Inversión Social, las familias de extrema pobreza están pagando $ 41.000 por deudas cada mes, teniendo un ingreso promedio de $ 70.000. El tema de endeudamiento y el sobreendeudamiento de los consumidores es también un tema para nuestra agenda común.

Con la participación en esta reunión hemos dado un nuevo paso en la colaboración entre CI y sus organizaciones miembros con UNI Finanzas América.

Siempre sostuvimos que para avanzar en la protección del consumidor financiero, teníamos que abrir espacios de diálogo y cooperación con todos los actores involucrados y con capacidad de incidencia en el sistema financiero. Y sin duda que uno de ellos, y de los más importantes, son los sindicatos que agrupan a los trabajadores bancarios y de seguros.

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