17 abril, 2013

Un ascensor para la protección del consumidor en China



Luke Upchurch de CI, escribe sobre nuestra más nueva organización de apoyo en China. 


Se trata de una institución dedicada al estudio y desarrollo de la legislación y la protección global del consumidor creada recientemente. 

Luke estuvo en el evento inaugural para presentar los últimos hallazgos de CI sobre el estado de protección de los consumidores y darle la bienvenida en el seno del movimiento global de consumidores. 
Al parecer, hay 1,6 millones de ascensores en la China. Es una de esas cifras que nos muestra la enormidad de esta nación y el tamaño alucinante de su crecimiento.

Esto también fue objeto de una anécdota memorable en la inauguración del primer Centro de Investigación de China para la Política y la Ley sobre Protección Global del Consumidor. El Centro es la más reciente organización que hace uso de nuestra nueva categoría de asociación  simpatizante de CI.

Establecido por la Universidad de Wuhan, una de las instituciones académicas más antiguas de China, el Centro es uno de los pocos en el mundo dedicado al estudio y desarrollo de la legislación y la protección global del consumidor. Estuvimos en el evento inaugural para presentar nuestros últimos hallazgos sobre el estado de protección de los consumidores y dar la bienvenida al Centro en el seno del movimiento global de consumidores.


La analogía de los ascensores

Un eminente profesor de derecho en el evento, comenzó su discurso señalando las normas de seguridad para ascensores en China: la frecuencia de los controles efectivos, la necesidad de certificación, la responsabilidad de los propietarios del edificio y los derechos legales de cualquier persona lesionada mientras usa el ascensor.

La protección de los consumidores en China, dijo el profesor, requería adoptar un marco similar. Fue un ejemplo para provocar la reflexión, uno de muchos durante este evento de dos días.

Por ejemplo, Connie Lau, hasta hace poco líder del Consejo de Consumidores de Hong Kong y ahora asesora de la UNCTAD, se refirió al conflicto entre la regulación prudencial de los servicios financieros y la protección de los consumidores, un punto recogido por el profesor Zhou, de Wuhan, que se refirió a los fracasos de los reguladores chinos para erradicar malas prácticas.

En el mismo sentido, Ying Yu del Centro Wuhan señaló el hecho de que China todavía carecía de un banco de depósito de garantía operando para los consumidores, a pesar de estar bajo consideración durante muchos años.

Ambas cuestiones han sido recientemente destacadas en el trabajo de CI sobre las Directrices de la ONU para la Protección de los Consumidores (el foco de la conferencia de Wuhan).


Uso de Internet

Otras intervenciones se centraron en el notable nivel de uso de Internet en China. El profesor Qisheng, de la Universidad de Wuhan, señaló que hay 538 millones de usuarios de Internet en China - 210 millones de los cuales compran en Internet,  y 187 millones son usuarios de la banca online.

Estas son cifras impresionantes para un país que - como muchos otros - tiene pocas posibilidades viables para que los consumidores obtengan reparación en disputas de comercio electrónico. También hubo presentaciones reveladoras sobre falsificación, sustentabilidad, seguridad de los datos, así como sobre las Directrices de la ONU.

Por el grado de comprensión y análisis exhibido en el evento, está claro que algunas personas en China han tomado conciencia de la necesidad de contar con normas más estrictas de protección de los consumidores. No sólo para tranquilizar a los mercados mundiales sobre la calidad de sus exportaciones, sino también como un vaticinio de crecimiento de su economía de consumo interno.

Un punto enfatizado además por recientes indicaciones acerca de que las autoridades están considerando la posibilidad de permitir que los consumidores de China presenten acciones de clase por primera vez.

El centro de Wuhan es un hito, no sólo como un medio para explorar las normas internacionales en materia de protección de los consumidores, sino también para que el resto del mundo entienda el impacto del desarrollo de los derechos de los consumidores en un país que cuenta con una sexta parte de la población mundial. Lo que pasa aquí nos afecta y afectará a todos.

Esas inteligentes mentes en China que examinan la protección de los consumidores ya conocen los temas más urgentes, como la mayoría de los consumidores chinos: seguridad de los productos, bienes falsificados, sustentabilidad,  servicios financieros, derechos digitales del consumidor y, sobre todo, la legislación y el cumplimiento efectivos.

El centro de Wuhan, y, por ende, las autoridades chinas, saben los beneficios que una perspectiva internacional puede aportar a este desafío: es por ello que expertos en derechos de los consumidores de China están tan interesados ​​en participar en la revisión de las Directrices de Naciones Unidas sobre la Protección del Consumidor, un tema en el cual CI está en una posición única para ofrecer el Centro de Wuhan, junto con nuestros otros miembros, simpatizantes y socios en China y en todo el mundo.

Al convertirse en una organización simpatizante de CI esperamos que el resto del movimiento mundial de los derechos del consumidor pueda ayudar al Centro de Wuhan a navegar la ruta de las mejores prácticas en su intento por elevar la justicia de los consumidores y la protección de los mil 35 millones de habitantes de China.

Si usted desea saber más acerca de convertirse en un miembro o simpatizante de CI, por favor visite la sección Únase a CI de nuestro sitio web.