13 septiembre, 2011

Rastreando el impacto de la publicidad de comida chatarra en los niños

La agencia Adital de Brasil publicó hoy un artículo en torno al Manual para monitorear la promoción de alimentos a los niños, lanzado recientemente por CI. Para hacerlo, entrevistó a Luke Upchurch, jefe de Comunicaciones y Asuntos Externos de CI.  Aquí reproducimos la entrevista completa.

La divulgación de la guía ocurre a pocos días de la Cumbre de Naciones Unidas sobre Enfermedades no Transmisibles. ¿Cuál es en la actualidad el daño causado por el consumo de comidas chatarras a la salud, sobre todo, de niños y niñas?


La publicidad agresiva dirigida a los niños de productos con alto contenido de grasa, azúcar o sal es un factor que está contribuyendo a la obesidad infantil, un factor de riesgo para enfermedades no transmisibles.

Como se ha escuchado desde muchas fuentes en este período previo a la Cumbre, las enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares, distintos tipos de cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas, representan aproximadamente el 63% de las muertes globales, una cifra verdaderamente impresionante, no importa cuántas veces sea repetida.


El sobrepeso y la obesidad están teniendo un impacto inmediato y negativo en la salud y el bienestar de los niños aumentando el riesgo de enfermedades no transmisibles en la edad adulta. El IOTF (International Obesity Task Force) estima que 170 millones niños en edad escolar tiene sobrepeso o son obesos. Además, la OMS estima que 43 millones de niños en edad preescolar tienen exceso de grasa corporal.


Reducir tempranamente la exposición a factores de riesgo de ENT en la vida es esencial para la salud futura de los niños en todo el mundo. La tasa de algunas enfermedades no transmisibles, como diabetes tipo 2 entre los niños con sobrepeso, ya está en aumento a nivel mundial.



Existe, por supuesto, un conflicto de interés por parte de las grandes empresas que tiene al lucro como objetivo principal. ¿Hay propuestas de leyes que puedan poner a la salud en primer lugar? ¿Cómo evalúa la participación y acción de los gobiernos ante este problema?


Creemos que los gobiernos tienen la responsabilidad de proteger la salud de los consumidores vulnerables (especialmente niños), y que dichas responsabilidades deben estar antes que el interés y las ganancias de las grandes empresas.


Si bien hay ejemplos en los que los gobiernos han promulgado leyes para frenar la comercialización de alimentos poco saludables para los niños (por ejemplo, Suecia, Reino Unido, Quebec), éstas no suelen ser lo suficientemente abarcadoras. Por ejemplo, sólo cubren determinados canales de marketing, lo que significa que las actividades publicitarias a menudo se desplazan a áreas donde existen menos controles. Además, muchas formas nuevas de comercialización, como las campañas por internet y tie-ins cruzan las fronteras nacionales, evitando así la legislación nacional.


Esta es la razón por la que hemos lanzado este manual a nivel mundial – para que podamos rastrear la influencia de la promoción de comida chatarra a través de las fronteras y de una manera sistemática.


¿
Cuál es el rol que deben desarrollar también los padres y madres en ese proceso del consumo y de productos de baja (o ninguna) calidad que tienen como blanco a sus hijos?

Por supuesto, los padres tienen la responsabilidad de asegurar que a sus hijos se les ofrezca una dieta saludable, pero sus esfuerzos son a menudo minados por las campañas de marketing sofisticadas y generalizadas de productos no saludables.


A través de diversos estudios sabemos, por ejemplo, que esta publicidad hacia los niños influye en las ‘pataletas’ que en ocasiones ellos tienen. Además, muchos países carecen de regulaciones acerca del tipo de alimentos que se pueden publicitar directamente a los niños en programas de televisión dirigidos a ellos, tales como los dibujos animados y los programas televisivos para niños por la mañana. ¡Los padres tendrían que prohibir a sus hijos ver la televisión! Incluso si así lo hicieran, los padres tienen poco control sobre lo que los niños están expuestos en otros lugares, como en Internet e incluso en las escuelas.

Nuestro manual identifica todos estos diferentes canales de comercialización y ofrece a los investigadores nacionales directrices claras que permiten analizar su influencia.


Una gran cantidad de este tipo de publicidad es engañosa para los padres también, y muchas veces es interpretada como una indicación de que productos no saludables son buenos para sus hijos. De hecho, hay evidencia de que la industria de alimentos y bebidas está tratando de llegar a los niños a través de que éstos “hablen” a sus padres mediante la inclusión de las alegaciones nutricionales y de salud, frases tales como " buena fuente de calcio" o "bueno para el crecimiento de los niños", "de fuerte dientes y huesos”.


Un ejemplo reciente es un anuncio de la Televisión Nutella en el Reino Unido (un país con leyes de comercialización relativamente estrictas). En el anuncio, se ve a padres y niños tomando desayuno. La frase abajo de la pantalla, "Despierta con Nutella", anima a niños y padres a pensar que comer Nutella todos los días para el desayuno es nutritivo y saludable, cuando en realidad Nutella tiene altos niveles de azúcar (55%) y grasas saturadas.