27 noviembre, 2012

¿Cómo deberíamos regular los OGM?


Satya Sharma de CI analiza las regulaciones sobre las biotecnologías modernas, y reflexiona sobre cómo responder a las preocupaciones de los consumidores.


Muchos países están preocupados del impacto de la biotecnología agrícola sobre el medio ambiente y la salud de los consumidores.

Además de las preocupaciones sobre seguridad de labiotecnología,  también han surgido cuestiones relacionadas con la diversidad de plantas, el dilema moral y social de la manipulación de la naturaleza, las cuestiones jurídicas relativas a la propiedad de los materiales genéticos, y las preocupaciones religiosas.

Algunos preferirían prohibir los organismos genéticamente modificados (OGM) en su totalidad, otros han propuesto esquemas de etiquetado, ya sean voluntarios (por ejemplo, 'libre de transgénicos') u obligatorios (por ejemplo, "contiene soya genéticamente modificada» o «contiene soya genéticamente modificada para aumentar  la resistencia a herbicidas ") a fin de que los consumidores identifiquen los productos de la biotecnología moderna.

Para abordar estas preocupaciones, los gobiernos están promulgando una amplia gama de propuestas de regulación sobre la producción, el procesamiento y la distribución de la biotecnología.

Las respuestas regulatorias  apropiadas dependen de la naturaleza de los OGM y los intereses de los consumidores en el desarrollo y la difusión de la biotecnología moderna.

En la reciente conferencia, Biotecnologías modernas: Innovación Sostenible y Necesidades Regulatorias, realizada en Penang, Malasia, tuve la oportunidad de aprender cómo las actuales regulaciones consideran las preocupaciones de los consumidores acerca de las biotecnologías existentes y emergentes, específicamente en las regulaciones relacionadas con tecnologías que alteran la estructura genética de un organismo.

A nivel mundial, las opiniones están divididas sobre la mejor forma de regulación para abordar las preocupaciones de los consumidores sobre los OGM.

En la conferencia se convino que los organismos reguladores deben considerar la adopción de normas o declaraciones de política con respecto a los criterios que incluyan en sus evaluaciones de riesgos.

Por ejemplo, las normas relativas al acceso a la información (etiquetado) deben ser muy claras para que los consumidores puedan tomar decisiones informadas acerca de la biotecnología moderna.

Regulaciones de los OGM

Cuando se adopten declaraciones de políticas, se recomendó que las agencias den aviso al público con una invitación a presentar observaciones sobre el resultado.

La participación pública en la toma de decisiones puede proporcionar a los responsables políticos la información valiosa a la que no pueden acceder a través de cualquier otro canal.
Curiosamente, los países que han aprobado regulaciones sobre los OGM permiten la participación de los consumidores y el acceso a la información.

Los consumidores de los países desarrollados están mejor informados en comparación con los de los países en desarrollo, que tienen que esforzarse por aumentar la participación de los consumidores en el proceso de toma de decisiones.

Otras áreas de interés común que surgieron de la Conferencia mencionada fueron:

  • Apoyar a los países en la aplicación del Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología, que reconoce la necesidad de establecer criterios generales para la evaluación de riesgos de los OGM.
  • Desarrollo de mejores metodologías, técnicas y protocolos para una mayor comprensión de los riesgos.
  • Evaluaciones de riesgos basadas en procedimientos científicos.


La conferencia reunió a los principales actores de los campos de la biotecnología y la ciencia, así como expertos de organizaciones intergubernamentales, instituciones científicas, consumidores y grupos de defensa del medio ambiente, industria, reguladores, legisladores y medios de comunicación.

Esperamos que esta conferencia ayude a los países a comenzar a desarrollar un marco global y específico legal e institucional para regular la biotecnología.