02 abril, 2014

Lo que ganamos en la campaña de marzo



JUAN TRÍMBOLI, Director de CI para América Latina escribe en este artículo sobre los resultados que dejaron las actividades emprendidas en la región la pasada jornada del 15 de marzo y a partir de allí elabora una propuesta futura.

Después del 15 marzo, agrega, "conocemos mucho mejor el escenario regional de la telefonía celular, ubicamos con mayor precisión los problemas principales que enfrentan los consumidores y contamos con  elementos que nos pueden permitir elaborar agendas nacionales y regionales".


El principal desafío es sin duda seguir trabajando en el área de la telefonía celular y no abandonar la gran actividad alcanzada durante la campaña de marzo.

Resultados y reflexiones 

Los buenos resultados alcanzados con las actividades del Día Mundial del Consumidor, dirigidas a exigir que las empresas de telefonía celular pongan fin a los abusos y respeten los derechos de los consumidores, son motivo de satisfacción. Pero a la vez invitan a formular algunas reflexiones, con la mirada puesta en el futuro.

Ahora podemos afirmar que en la semana del 15 de marzo, las organizaciones de consumidores y también algunas agencias gubernamentales de protección del consumidor, tuvieron la capacidad de evidenciar la importancia que tiene para las personas la telefonía celular y la urgencia que las empresas y autoridades públicas asuman responsablemente la necesidad de poner fin a la vulneración de los derechos de los consumidores, mejorando la calidad de los servicios, el acceso a los mismos, la extensión de la cobertura y estableciendo tarifas razonablemente justas. La telefonía celular ya no es vista como un algo suntuario. A su importancia para las  comunicaciones entre las personas, se suma su contribución esencial a diversos ámbitos que refieren a un desarrollo con equidad en nuestros países. 

Las iniciativas regionales

Es interesante constatar que las organizaciones de consumidores no solo hicieron un ruido necesario para denunciar los abusos, sino que también asumieron la responsabilidad de proponer soluciones. Y esto a través de iniciativas muy diversas pero orientadas al mismo objetivo. Es así que se realizaron:


  • Investigaciones que  permiten evaluar los servicios que se prestan a los usuarios de prepago, confirmando las violaciones existentes a las regulaciones establecidas en el sector.
  • Acciones colectivas que se orientan a detener la alta concentración existente en el sector, exigiendo mercados realmente competitivos, y otras  que piden la aplicación de multas significativas por la mala calidad de los servicios y la necesaria indemnización por daños morales a los consumidores que se ven afectados por fallas reiteradas en la prestación de los servicios.
  • Presentaciones de proyectos de ley para declarar a la telefonía móvil  e internet móvil como servicio público.
  • Encuentros con autoridades públicas y organismos de telecomunicaciones para exponer los problemas principales que afectan a los usuarios de la telefonía celular y solicitar elevar los niveles de protección mediante el fortalecimiento de los marcos legales.
  • Difusión de las propuestas contenidas en la Agenda del Consumidor para Servicios Móviles Justos  y exposición de demandas nacionales específicas, a  través de twitter, programas radiales, publicación de artículos y entrevistas a medios.
Resulta claro que después del 15 marzo conocemos mucho mejor el escenario regional de la telefonía celular, ubicamos con mayor precisión los problemas principales que enfrentan los consumidores y contamos con  elementos que nos pueden permitir elaborar agendas nacionales y regionales. Estas  sumadas a la Agenda Gobal delConsumidor para Servicios Móviles Justos, preparada por CI, nos  permitirán  desarrollar nuestro trabajo regional futuro con mayor rigurosidad y expectativas de éxito en esta área.

Lo esencial es continuar nuestra actividad. En materia de telefonía móvil como en otros temas, debemos valorar las actividades del 15 de Marzo como un potenciador de iniciativas de mediano y largo plazo y no sólo como un momento para la difusión y la denuncia de temas relevantes. 

Nuestra perspectiva

Aspiramos a que en América Latina se inicien o se fortalezcan procesos legislativos y normativos en materia de telefonía celular que pongan en su centro la perspectiva y los derechos los consumidores, lo cual no se contrapone a los legítimos intereses de las empresas del sector. A lo que se tienen que contraponer es a un comportamiento comercial abusivo que, dicho sea de paso, no se corresponde con las tendencias de una época donde los derechos ciudadanos son ejercidos con mayor fuerza y legitimidad política y social.

Para avanzar en esta dirección podemos proponernos, de acuerdo a las posibilidades de cada quien y a la situación de cada contexto nacional, la creación de instancias que convoquen y reúnan a la mayor cantidad de actores que participan de la industria de las telecomunicaciones. Estas instancias de diálogo, intercambio de opiniones y análisis de propuestas, serán siempre complementarias a nuestras obligaciones en el campo de las denuncia y la vigilancia ciudadana. Y todo esto apoyando la campaña global de CI orientada a incidir sobre la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT).  En esta línea continuaremos trabajando como oficina regional.