15 noviembre, 2014

Amanda Long: nuestra campaña sobre el G20 mejora la protección del consumidor financiero

Este fin de semana marca un momento importante en la promoción y campaña de Consumers Internacional sobre la protección del consumidor financiero, explica la Directora General de CI, Amanda Long.

Mientras aún queda mucho más por hacer, escribe la DG de CI, "es importante reconocer que nada de la arquitectura internacional que vemos hoy estaba en su lugar cuando CI lanzó su campaña en 2010".
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La crisis financiera de 2008 puso de relieve la manera inaceptable en que los consumidores de servicios financieros estaban siendo tratados por los bancos, no sólo en las principales economías, sino en todo el mundo.

Contratos injustos, tasas y cargos ocultos, poniendo el beneficio antes de protecciones básicas de consumo. Para los países en desarrollo esto fue un grave problema  ya que decenas de millones de consumidores estaban incorporándose al mercado de servicios financieros por primera vez.

Organizaciones miembros de CI han estado informando esto durante años, pero fue la crisis financiera la que hizo noticia de primera plana mundial.

Sin embargo, cuando llegó la caída financiera lo que obtuvo la atención de los líderes mundiales fue la estabilidad de los bancos. No fue hasta que CI y nuestras organizaciones miembros lanzamos nuestra campaña en 2010  que se abordaron los temas de consumo.

Entonces pasamos a noviembre de 2014, y al informe sobre los últimos acontecimientos internacionales de la protección del consumidor financiero que los líderes del G-20  y ministros y de Finanzas recibirán este fin de semana. Esto marca un cambio importante en los esfuerzos internacionales para apoyar un mejor trato para los consumidores.

En la actualidad hay una serie de Principios de Alto Nivel sobre Protección del Consumidor Financiero  para apoyar su aplicación. Una primera revisión por pares de su aplicación también está en progreso. FinCoNet, la red internacional para los supervisores financieros, es ahora una organización formal con personal, miembros, y un plan de trabajo, y el Consejo de Estabilidad Financiera ha reconocido el vínculo entre la protección del consumidor y la estabilidad del sector.

Hemos recorrido un largo camino para llegar hasta aquí.Cuando lanzamos nuestra campaña en 2010 hicimos un llamado mundial  a los líderes del G-20 para que tomaran medidas para reforzar la protección del consumidor financiero. Específicamente llamamos a favor de normas mínimas relacionadas con los temas siguientes:
  • Contratos y cargos de productos y servicios financieros justos.
  • Información y divulgación de los productos financieros.
  • Gobernanza y funciones de los organismos de protección de los consumidores financieros nacionales.
Adicionalmente, llamamos al G20 para hacer recomendaciones para:
  • La promoción de una efectiva competencia en los mercados de servicios financieros para los consumidores.
  • El desarrollo de una organización permanente para el establecimiento de normas y la coordinación internacional en materia de protección del consumidor financiero.
Cuatro años más tarde se ha hecho un progreso significativo, todo un logro a nivel internacional.

El G-20 y la OCDE han acordado los Diez Principios de Alto Nivel y un conjunto de enfoques efectivos para apoyar su aplicación. Y en breve veremos cómo ese trabajo se traduce en acción para los consumidores como la primera revisión voluntaria entre pares, con el Banco Central de Irlanda convirtiéndose en la primera autoridad financiera en ser evaluada, en este caso, por la Autoridad Holandesa para los Mercados Financieros (AFM).

Y en relación a otra de las demandas de CI, FinCoNet, la red internacional para la protección del consumidor financiero, es ahora una organización formal con una fuerte adhesión y un buen plan de trabajo incluyendo las áreas que CI ha defendido, incluyendo préstamos responsables y los pagos móviles.

El compromiso inclusivo de FinCoNet significa que CI es un observador oficial de la red que hemos sido capaces de presionar a favor de una mayor protección de los consumidores mediante la demostración de los perjuicios que sufre el consumidor con préstamos irresponsables e incentivos de ventas.

Por supuesto que CI todavía quiere ver una protección del consumidor mucho más eficaz nacionalmente, y a los proveedores cambiar sus políticas y prácticas para ofrecer productos y servicios que sean seguros, justos y apropiados para las necesidades de los consumidores. Este es un gran reto, pero se trata de un desafío que las organizaciones de consumidores están dispuestas a lograr.

Mientras aún queda mucho más por hacer (y puede que nunca podamos decir que este trabajo está completo), es importante reconocer que nada de la arquitectura internacional que vemos hoy estaba en su lugar cuando CI lanzó su campaña en 2010.