04 marzo, 2011

Objetivos de Consumo del Milenio: un desafío para Río+20

Bjarne Pedersen, Director de Operaciones de CI escribe sobre los Objetivos de Consumo del Milenio (OCM) desde la sede de Naciones Unidas de Nueva York, donde se encuentra participando en la segunda reunión preparatoria de Río +20 (7 a 8 marzo, 2011).


La idea de los Objetivos de Consumo del Milenio de (OCM), tal como ha sido presentada por el profesor Mohan Munasinghe, ofrece una narrativa convincente para el movimiento de consumidores. Esto es así, especialmente si podemos arribar a un conjunto de metas transformadoras, amplias pero tangibles, y priorizar por la acción y la asignación de recursos.

Los OCM, cruciales para Consumers International y nuestras organizaciones miembros, podrían proporcionar una visión atractiva para capacitar a los consumidores en términos de estilos de vida sustentables, un objetivo clave de la labor de nuestro movimiento sobre sustentabilidad.

Los patrones no sustentables de consumo en los países desarrollados están teniendo graves consecuencias económicas, ambientales y sociales en todo el mundo. Como consumidores, es difícil saber qué hacer.

A diario, somos bombardeados con mensajes sobre consumo - consumir menos, consumir de manera diferente, y más a menudo "consumir más": consumir más para mejorar su bienestar, consumir de manera diferente para ayudar a los pobres del mundo, y - en la cara de este crisis financiera internacional - consumir sólo para salvar la economía.

En este contexto no es de extrañar que desde hace años las organizaciones de consumidores tengan dificultades para encuadrar el consumo sustentable (CS) y, más importante aún, las medidas concretas que conduzcan a estilos de vida más sustentable. Muy a menudo, a pesar de las buenas intenciones, el CS ha sido visto como un concepto un poco elitista centrado en un segmento de consumo limitado (dispuesto a pagar más) y con un sesgo hacia cuestiones ecológicas.

En los últimos años, algunas partes interesadas en la sustentabilidad, incluyendo el movimiento de consumidores, han avanzado la conceptualización del CS en torno a "consumo ético" en un intento de abrir este tema a los principales segmentos de consumo. Esto también ayuda a ampliar el concepto, más allá de cuestiones ecológicas.

Consumo ético y Hojas de Ruta

Sin embargo, en mi opinión, aún tenemos mucho camino por recorrer; el crecimiento de la "ética" del consumo sigue siendo una solución "nicho" al problema de la corriente principal de consumo insustentable. El relato que proporciona no ofrece una visión suficientemente amplia de estilos de vida sustentables como debería, ni articular los principios de transformación y políticas que deberían guiarnos hacia un consumo más equitativo, justo y sustentable.

A este respecto, sugiero el trabajo de la Coalición para una Economía Verde sobre "hojas de ruta" y las políticas de apalancamiento (leverage) pueden ser de valor. El nivel de detalle que está desarrollando el GEC sería un elemento crucial en la construcción de los OCM como agentes de cambio significativos.

Cómo hacer efectivo el mensaje

La necesidad de un cambio significativo no puede enfatizarse lo suficiente. La individualización de los OCM, en mi experiencia, no bastará. Un mensajes más a los consumidores acerca de decidir "actuar" simplemente se ahoga en la cantidad de información que ya existe; mucha de ella diciendo que el consumidor consume menos, diferente o más para ayudar el cambio climático y la conservación, la biodiversidad y la vida silvestre o a los trabajadores, el desarrollo, la economía y la comunidad local, y así sucesivamente.

Tal vez lo más importante, como "individualización" en general, sólo "se predica a los conversos" y llega al estrecho segmento de consumidores que ya están tomando medidas en tanto pueden y tienen las posibilidades de hacerlo.

Por supuesto, el movimiento de consumidores cree en la información al consumidor, la educación y la capacitación, pero también sabemos que no puede ser sólo esto. Lo que a menudo se pierde son políticas y principios (protección de los consumidores) que crean el ambiente propicio para que los consumidores tomen las medidas que importan. Los OCM pueden posibilitar un acuerdo marco internacional para proporcionar la visión y la dirección y, lo más importante crear, a largo plazo, el entorno de transformación que necesitamos para avanzar hacia estilos de vida más sustentables.

Un mercado transparente ayudaría

Erik Assadourian, del Instituto Worldwatch, ha hecho algunas buenas sugerencias iniciales para los OCM en relación con obesidad, trabajo, distribución de la riqueza, reducción del transporte y el cuidado de la salud para todos. El consumo de energía y la basura parecen lógicas adiciones, por lo que haría más "suave" el objetivo en torno a valores, culturas y educación. Por último, como ya se ha sugerido, un sistema bancario estable, justo contribuiría en gran medida al logro de los OCM mediante la creación de un mercado más transparente, que rinda cuentas.

La cumbre de Río+20 sería una plataforma ideal para el desarrollo de los OCM a nivel internacional. Haría a la cumbre mucho más relevante para el movimiento de consumidores que en el presente, donde los temas de consumo y protección de los consumidores se ven más a pie de página que conduciendo el cambio que tanto se necesita. Y, por supuesto, los OCM podrían proporcionar a las organizaciones de consumidores en todo el mundo desarrollado unl impulso necesario para impulsar - con otras partes interesadas - un cambio transformador hacia estilos de vida sustentables y equitativos.

Si tenemos el derecho a los OCM como un marco en sí mismo, entonces el verdadero desafío de lograrlos puede comenzar. Estar concientes de los Objetivos de Consumo del Milenio requerirá un cambio en la economía internacional tan profundo y global como el proceso de globalización al que ellos tratan de remediar.