14 mayo, 2013

¿Podrían tus amigos de Facebook impedirte comprar una casa?



Lucy Hopkins, Directora de Sustainability and Consumer Futures, analiza por qué es importante examinar las desventajas de la revolución digital.


Imagina un mundo en el que una empresa pueda negarle un préstamo debido a que tus amigos en Facebook tienen malas calificaciones de crédito. O una empresa de la que recibes peores ofertas que otros al comprar en Internet, porque la empresa ha rastreado tus patrones de búsqueda y sabe que no eres un cazador de gangas.


Estas cosas ya están sucediendo en el mundo online. Pero esto no quiere decir que los avances digitales sean algo negativo.

El acceso generalizado a Internet y las herramientas y aplicaciones que contiene han traído muchos beneficios: un mayor acceso a la información,  más transparencia, comodidad y nuevos medios de comunicación para millones de personas.

Pero ha habido menos atención a lo que podrían llegar a ser los riesgos y desafíos potenciales para los consumidores que ya están adoptando estas tecnologías o que aprovecharán los nuevos servicios digitales y las oportunidades a medida que empiezan a entrar en la corriente principal en los próximos años. 

El informe de Consumer Focus, All that’s digital isn’t gold: The challengesand risks of the digital age  (No es oro todo lo digital: desafíos y riesgos de la era digital), parece hacer frente a estas preocupaciones. Léalo en la recién lanzada Zona de Recursos de CI.

Este informe cubre temas como los nuevos monopolios web y gestión de la reputación online de las cláusulas abusivas de intercambio de datos.

El objetivo de resaltar estos y otros inconvenientes es suscitar debate. 

También es persuadir a quienes están en condiciones de anticipar y prevenir estos problemas (reguladores, ejecutores, organizaciones de consumidores y las empresas que operan en este ámbito) a comenzar a pensar, comprender y responder ahora a estas cuestiones que operan en detrimento de los consumidores, antes de que se generalicen estos problemas.

Con la rapidez de los cambios, estos grupos también tienen que empezar a estudiar la mejor manera de responder a los desafíos que estos inconvenientes se presentarán a nuestros marcos regulatorios tradicionales.

Desafíos como la naturaleza global de las desventajas ante una regulación que no avanza lo suficientemente rápido. Es necesario abordar estas cuestiones, mientras la ventana de la oportunidad sigue abierta.