27 abril, 2015

Macondo y la reglamentación de la Ley contra la comida chatarra en Perú



Los consumidores peruanos han esperado desde el año 2013 que se publique el Reglamento de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes, que tantas expectativas había generado para enfrentar la obesidad infantil y otras dolencias debido al consumo de comida chatarra.

A continuación, el presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC), CRISÓLOGO CÁCERES, se refiere a la reciente publicación del Reglamento tan esperado. No obstante, los consumidores esperan ahora la publicación de un segundo y crucial reglamento. Sepa qué ha ocurrido para que esto sea así.
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Hace pocos días, y de manera sorpresiva, el Ministerio de Salud del Perú publicó el Reglamento que establece los “parámetros técnicos” de los alimentos a que se refiere la Ley N° 30021 - Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes de 2013, conocida comúnmente como “Ley contra la comida chatarra”. 

Tal como manda dicha norma, los mencionados “parámetros técnicos” se basan en los establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y se refieren a los tres principales enemigos de la salud, valga la redundancia, como son el azúcar, la sal y las grasas trans cuya ingesta es la causa de una serie de enfermedades crónicas no transmisibles que, poco a poco, han venido alcanzando ribetes de epidemia en nuestros países como son la hipertensión, la obesidad, la diabetes, el cáncer, entre otras. 

La importancia de los “parámetros técnicos” radica en que los alimentos envasados que los excedan deberán informarlo a los consumidores de manera clara en su etiquetado mediante la indicación “alto en …” (azúcar, sal o grasas trans, según corresponda). De este modo, quienes deseen comprarlos, sabrán a qué atenerse, cosa que no sucede hoy en día.

La industria 

Obviamente, este tipo de regulación no es del agrado del sector industrial que fabrica algunos de los más populares y mal llamados “alimentos” como bebidas gaseosas, jugos en caja, papas fritas, chocolates sin cacao, galletas llenas de grasas trans, y otros componentes dañinos para la salud, cuya ingesta no es recomendable para nadie y mucho menos para los niños. Por eso, desde hace años, vienen desplegando una intensa campaña en su contra.

Por eso mismo, ese sector aún tiene razones para sonreír por cuanto, por disposición del propio Reglamento bajo comentario, aún falta la expedición de otro adicional a cargo de la Presidencia del Consejo de Ministros con lo cual, en la práctica, la Ley N° 30021 continúa sin estar vigente. 

En efecto, la oficina del Primer Ministro tiene que dictar un segundo e “integral” Reglamento referido a la promoción de los kioscos y comedores saludables en las escuelas, el fomento de estilos saludables de vida, la implementación de un observatorio sobre el nivel de avance de la obesidad, la publicidad de los alimentos que excedan los “parámetros técnicos”, entre otros contenidos pertinentes.

La Comisión

La elaboración de tan importante Reglamento fue encargada hace casi dos años a una “Comisión Multisectorial” y está integrada por seis ministerios con opiniones contrapuestas sobre todos los temas por lo que, como era previsible, hasta la fecha no ha cumplido con la tarea que le fuera asignada.  

En Perú decimos: “Si quieres que una tarea se haga, nombra un responsable. Si deseas que no se realice, nombra una comisión” y parece que la mencionada “Comisión Multisectorial” confirma la regla una vez más en perjuicio de millones de consumidores de todas las edades, especialmente niños.

En resumen, en el Perú se da una de esas situaciones propias del Macondo de García Márquez: una Ley que requiere no UNO sino DOS reglamentos, cada cual más demorado que el otro. 

Por lo anterior ASPEC ha enviado una carta al Ministro de Salud para que exhorte a su colega, el Primer Ministro, a publicar de una vez el reglamento que falta. Esta semana solicitaremos una reunión con él para que escuche no sólo la voz de los empresarios que -por todos los medios y aduciendo las más delirantes razones, buscan traerse abajo la Ley- sino también la de los consumidores.